El transporte público nacional de Luxemburgo es gratuito desde 2020: autobuses, tranvías y trenes nacionales son gratuitos para todos (incluidos los visitantes), sin necesidad de comprar billete ni validar; los tramos transfronterizos (por ejemplo, a ciudades fronterizas de Francia, Bélgica o Alemania) requieren un billete transfronterizo aparte, según lo publicado oficialmente. El aeropuerto está a unos 6–8 km del centro; los autobuses gratuitos 16 y 29 tardan unos 20–30 minutos hasta el centro y la estación central, y el tranvía T1 también conecta aeropuerto y centro (según lo publicado oficialmente); los taxis al centro cuestan unos 30–35 euros, y Uber y Bolt no operan localmente. El casco antiguo de la ciudad de Luxemburgo tiene muchas pendientes y escaleras — caminar más transporte público gratuito basta; Vianden, Echternach y la comarca vinícola del Mosela se alcanzan en autobús y tren gratuitos, los servicios rurales disminuyen los fines de semana, y el senderismo en gargantas exige comprobar la apertura de senderos. Gratis no significa ilimitado: los vagones de primera clase, los tramos transfronterizos y los servicios especiales tienen normas aparte, según lo publicado oficialmente.