Cómo moverse
La red ferroviaria de Croacia es limitada y no hay alta velocidad, por lo que los viajes entre ciudades se hacen sobre todo en autobús de larga distancia; la ruta costera Split–Dubrovnik tarda unas 4,5–5,5 horas. El coche de alquiler es una opción flexible para los pueblos costeros y del interior. En las ciudades, Dubrovnik depende de los autobuses Libertas (las líneas 1A, 1B y 3 unen el puerto de Gruž con la puerta de Pile del casco antiguo, y las líneas 4 y 6 sirven la península de Lapad), Zagreb tiene autobuses y tranvías, y los cascos antiguos se recorren a pie. A las islas se llega en ferris para coches Jadrolinija (más lentos, más baratos, admiten vehículos) y en catamaranes rápidos tipo Krilo (solo pasajeros, más rápidos, más caros); la ruta clásica de isla en isla es Split–Brač–Hvar–Korčula–Dubrovnik. Billetes: reserve los ferris con antelación en temporada alta, ya que el mal tiempo puede cambiar los horarios — compruébalos el día anterior. En Dubrovnik, un billete de autobús de 1 hora comprado con antelación cuesta unos 1,73 €, a bordo unos 2,50 € y el de 24 horas unos 5,31 €, según lo publicado oficialmente por Libertas; el Dubrovnik Pass, que incluye autobuses además de murallas y museos, compensa si se usan varios días.


