Cómo moverse
Los viajes entre ciudades se hacen sobre todo en trenes nacionales MÁV y autobuses de larga distancia Volánbusz, que unen Budapest con Viena y el lago Balatón; los barcos turísticos del Danubio son rutas de ocio, no transporte de cercanías. En Budapest hay 4 líneas de metro (la M1 es una de las líneas de metro más antiguas de Europa), además de tranvías (la línea 2 junto al Danubio, las líneas 4/6 nocturnas), autobuses y trenes suburbanos HÉV (el tramo urbano usa el mismo sistema de billetes); el funicular de la colina del castillo de Buda exige un billete aparte no cubierto por los abonos. Las zonas rurales — el lago Balatón, la región vinícola de Tokaj y la estepa de Hortobágy — se alcanzan en tren más autobús o en coche, con servicios poco frecuentes. Billetes: el sistema integrado BKK, a la venta en la aplicación BudapestGO, máquinas de las estaciones de metro y centros de atención. Los billetes sencillos en papel deben validarse al inicio del viaje (validadoras naranjas en las entradas del metro, validadoras a bordo en autobuses y tranvías); los billetes de aplicación se validan escaneando códigos QR. Los billetes de día y los abonos se validan una sola vez en el primer uso, según lo publicado oficialmente por BKK. El exprés al aeropuerto 100E exige un billete aparte y no está cubierto por los billetes de día ni los abonos. Los inspectores controlan con frecuencia; las multas son del orden de decenas de miles de florines, según lo publicado oficialmente por BKK. Quien use un abono debe llevar el documento con foto registrado en la compra (vale el pasaporte); un número de documento que no coincida también se multa.



